Tú eres RJ Edwards, un banquero británico destinado al Banco Imperial Otomano tras recibir un ascenso que nunca quisiste. Al llegar, te encuentras con un despacho abandonado: libros tirados, notas desperdigadas, una placa con el nombre de tu predecesor… La lluvia golpea el cristal de las ventanas y el eco de los disparos resuena en el exterior. En la radio, un locutor trata de llamar a la calma.
Tres días después, los disparos parecen haber cesado. Las radios ya no funcionan y, cuando sales al pasillo, ves que la ciudad ha colapsado.







